Alameda, un lugar estratégico

Abril 23rd, 2008

Alameda, municipio de cinco mil habitantes, comparte con otros muchos lugares del mapa la condición de cruce de caminos. Situada al norte de la comarca de Antequera, a caballo entre Málaga, Sevilla y Granada, ya resultaba un lugar estratégico en la época romana, confluyendo en su término las tres calzadas más importantes. Esta condición estratégica se mantuvo durante los siglos y continuó siendo lugar obligado de parada para diligencias y viajeros, que hacian allí un receso en sus fatigosos viajes y que, en muchas ocasiones, se veían sorprendidos por las emboscadas de bandoleros tan célebres como El Tempranillo, cuyos restos descansan en la iglesia del pueblo. Actualmente, los medios para llegar son menos peligrosos y dubitativos y el acceso más confortable nos lo ofrece la autovía de Mollina, con la alternativa de la N-311 entre Córdoba y Málaga.Para los interesados por la arqueología, Alameda cuenta con una importante necrópolis calcolítica del Paleolítico Superior (2500 a.C.) y con restos de cerámica neolítica, prueba de que el lugar ya fue base de asentamientos humanos desde épocas prehistóricas. Más cercanas en el tiempo son las termas romanas, la fuente de la Placeta, construida en la época de Carlos III y la iglesia de la Virgen de la Inmaculada Concepción, de marcado estilo barroco. El que se acerque al lugar con ánimo de divertirse no saldrá defraudado. Las citas comienzan la noche de la Candelaria (el dos de febrero), y continúan en mayo con la romería de San Isidro. Y, por supuesto, el colofón veraniego de la feria de agosto. Las salsas de almendra y ajo, el arroz con liebre, las gachas, las natillas, el arroz con leche y la clásica repostería casera a base de pestiños, roscos mostachones y mantecados artesanos, harán las delicias del amante de la buena cocina.

Poniente Granadino - Clima y Orografía

Enero 6th, 2008

El conjunto que forman el Parque Natural de las Sierras de Alhama, Tejeda y Almijara y el resto de serranías del Poniente gozan de un clima mediterráneo, caracterizado por unos veranos cálidos y unos inviernos suaves. Por tanto, se podría decir que cualquier época del año es buena para visitar este territorio.

Las Cordilleras Béticas, entre los que se encuentran las serranías del Poniente, se encuentran compuestas por macizos calizos que son fácilmente erosionables. Ello ha provocado la formación de relieves abruptos que contrastan con la suavidad de la vega formada por el río Genil, conocida con el nombre de Depresión de Granada. A este cauce vierten sus aguas numerosos arroyos, llenando de vida unas tierras donde la nota predominante es la diversidad paisajística. Así, junto con los sierras que dan nombre al Parque Natural, al norte del Genil se alzan la Sierra de Parapanda y la Sierra de las Chanzas y, al sur, la Sierra de Gibalto, la Sierra de Campo Agro, la Sierro de Loja y la Sierra Gorda, configurando un paisaje de perfil alomado, con algunos picos sobresalientes y valles de suave definición.

Ruta al Pico de la Maroma

Enero 4th, 2008

La ascensión a la cumbre más alta del Poniente se puede realizar tanto o pie como a caballo, destacando por su larga duración (mínimo 8 horas) y su dificultad media/alta. Por ello, se requiere una buena preparación física para completarla.

Para llegar hasta el punto de inicio de la subida, se debe tomar la carretera C-335, entre Ventas de Zafarraya y Alhama de Granada, hasta alcanzar el Restaurante Caños de la Alcaicería, situado en una pronunciada curva, poco antes de cruzar el Arroyo de la Madre. A su derecha, un camino en perfecto estado conduce hasta el punta de partida: el cortijo del Robledal. Una vez aquí, debemos continuar a pie, tomando el camino que sale a la izquierda junto a un sombrío bosque de pinos. Tras dos curvas, encontraremos un desvío a la izquierda que debemos ignorar. El sendero sigue subiendo hasta un nuevo cruce que, en esta ocasión, tomamos hacia la izquierda. Ahora descendemos y dejamos a un lado un pequeño llano donde existe una fuentecilla y cruzamos el arroyo de los Presillejos. Estamos ya en el enclave conocida como los Barracones, antiguos alojamientos de los trabajadores que se dedicaron a la repoblación de estos montes hace 40 años.

Siguiendo por el mismo camino, comenzamos a subir por un frondoso bosque de pinos y encinas que finalizo de forma brusco en una pequeña vaguada conocida con el nombre de los Corrales de Martín. Entonces, ascendemos por el mismo pinar hasta encontrar una vereda marcada por unas señales verdes. A partir de este punto, seguir la vereda no presento ninguna complicación. Pasaremos por el tajo Cantaero, espectacular mirador, y por los collados de Rojos, que exhiben su máximo esplendor durante la época otoñal. Tras una pronunciada ascensión, unas flechas verdes en la roca nos indicarán el camino, en el caso de desorientarnos. Poco después, la vereda y las señales se pierden. El caminante, por su parte, debe seguir recto, atravesando una pequeña masa de pinos en dirección hacia un tajo, conocido como Salto del Caballo, por cuya base discurre la senda que seguíamos antes y que nos llevará hasta el Puerto de las Loberas.

En este punto, la vereda gira a la izquierda y nos lleva hacia las Llanadas de Sedella, pasando antes por la fuente y la cueva de la Tacita de Plata. Una vez allí, tenemos dos opciones para ascender a la cumbre de la Maroma: cruzar el relieve por la izquierda y seguir los restos de una antigua vereda o caminar pegados al tajo de la cara norte. Tanto en uno como en otro supuesto, debemos caminar cerca de un kilómetro por un amplio llano antes de alcanzar el punto geodésico que marca la cima de la Maroma.

Granada - el Pico de la Maroma

Enero 2nd, 2008

Nacidas hace millones de años junto con lo Cordillera Penibético, los sierras de la Tejeda y La Almijara guardan ciertas peculiaridades que sorprenderán al visitante. Singularidades provocadas por el contraste entre altitud y temperatura, a los que hay que añadir su cercanía al mar. Al oeste, los formaciones calizas de la Sierra de Alhama se han convertido en inmensos depósitos de aguas subterráneas. Entre las escarpados pendientes de La Tejeda, se alza el Pico de La Maroma (2.065 m.), cumbre máxima de toda la sierra y objetivo de todos los senderistas. Esta magnífica atalaya domina los municipios de Alhama de Granada, Arenas del Rey, Jayena, Alcaucín, Salares, Frigiliana, Nerja y otras bellas localidades.

Una de las mejores formas de conocer a fondo la riqueza de estas montañas es realizar la ruta que lleva desde el cortijo del Robledal hasta la cumbre de La Maroma. A través de esta animada excursión, para la que debemos tener una cierta preparación física, descubriremos in situ los tesoros que esconden sus parajes. Además, la vista panorámica que podemos disfrutar en la cumbre, recompensa todo el esfuerzo anterior.

Poniente Granadino - Flora y Fauna

Diciembre 30th, 2007

La variedad de la vegetación es uno de los factores determinantes en la riqueza paisajística del Poniente Granadino. Así, en las latitudes más bajas, los campos de cultivo y los olivos se combinan con el tradicional bosque de encina mediterráneo. Junto a la encina, surgen las especies habituales en este tipo de hábitat: peonias, agracejos, majuelos, rosales silvestres, durillos, tomillos o romeros. Mientras, en las zonas de sombra, se hacen hueco los alcornoques y los robles, a cuyos pies crecen las setas en otoño.

En la ribera de ríos y arroyos, chopos, álamos blancos, mimbres, juncos y zarzales forman verdaderos oasis donde el caminante podrá encontrar el descanso deseado. Mas, según nos adentramos en la montaña, el pino, en sus variedades carrasco, pinastar y nigra, se hace con el dominio de la tierra. Tan sólo parece aceptar la presencia de algunos mostajos, arces y, por supuesto, el característico tejo, que da nombre a la Sierra de la Tejeda. Finalmente, en las cumbres, tan sólo el pino silvestre y el piorno pueden resistir las temperaturas extremas de las zonas superiores.

Tampoco podemos olvidar la abundante presencia de especies herbáceas que muestran su belleza a ras de suelo. Tal es el caso de lirios, orquídeas, numerosas gramíneas y cardos, que pintan de diversas tonalidades los campos del Poniente Granadino.

La fauna es otro de los grandes atractivos de esta zona. El aficionado a la caza, disfrutará con la abundancia de conejos, liebres, perdices rojas, tórtolas y palomas torcaces. Inalcanzables para el cazador, que no para la vista, son los azores, las águilas calzadas y culebreras, el búho real o la lechuza, algunas de las rapaces que surcan los cielos del Poniente Granadino.

El tejón, la garduña, el zorro, la cabra montés y el jabalí completan la extensa lista de mamíferos que pueblan estos montes. Unos montes que también dan cobijo entre sus rocas a bellos y escurridizos reptiles, como la culebra bastarda o de herradura, el lagarto ocelado o el galápago leproso.

Los ríos también son fuente de vida animal. Las truchas, los barbos, las carpas, las culebras de agua y los cangrejos de río rivalizan por la supremacía en el reino acuático con sapos y ranas, mientras mirlos y ruiseñores observan, inquietos, desde los cercanos árboles de ribera.

Espacios protegidos

Diciembre 27th, 2007

Además del Parque Natural de las Sierras de Alhama, Tejeda y Almijara, el Poniente Granadino guarda en sus entrañas parajes de gran interés para el visitante. Uno de esos lugares es Loja, municipio de gran extensión, que abarca numerosas poblaciones y una gran variedad paisajística, desde la sierra hasta la vega, sin olvidar las enormes masas forestales.

Sin embargo, el paisaje montañoso es el predominante, con unas características muy especiales. La estructura geomorfológica de karst confiere a la Sierra de Loja el impresionante aspecto que muestra en la actualidad, tras siglos y siglos de erosión. De hecho, este paraje será declarado Parque Natural por la Junta de Andalucía, dada su importancia geológica, pasando a formar parte de los planes de desarrollo sostenible que preveen este tipo de actuaciones.

Las encinas pueblan las lomas de esta cordillera, donde merodean algunas de las especies más características de la fauna mediterránea, tales como el águila real, el halcón peregrino, el gato montés, el zorro, la cabra montés, la culebra de escalera o el lagarto ocelado.

Otro de los más bellos parajes del Poniente Granadino lo encontramos en las Dehesas de los Montes, situadas en la zona oeste del municipio de Loja que constituye uno de los últimos reductos de bosque mediterráneo de la zona. Encinas, lentiscos, labiernagos y acebuches dan cobijo a jabalíes, zorros y ginetas, especies todas ellas de gran valor ecológico. Igualmente destaca Fuente Camacho, donde se localizan algunas manchas de bosque mediterráneo.

El río Genil cruza el municipio de Loja de est a oeste, atravesando la ciudad y configurando muy cerca de ésta, el enclave conocido como lo Infiernos de Loja. En este lugar, confluyen varias cascadas procedentes de diversos arroyos, entre los que destacan el Frontil y el Manzanil, qne vierten sus aguas en el Genil. Estas 120 hectáreas forman un mosaico de diferentes ecosistemas, pudiendo encontrar cuatro tipos diferentes de vegetación. La fauna también es variada y abundante en esta zona, que está catalogada como Paraje Sobresaliente por el Plan Especial de Protección del Medio Físico de la Provincia de Granada.

Finalmente, en la zona norte del Poniente Granadino, se levanta la Sierra de Parapanda, elevación caliza jalonada de amplias extensiones de pinos, encinas y matorrales. Los acantilados y los cortes en la roca adquieren su mayor espectacularidad en la llamada Peña de los Gitanos (Montefrío), formación de grandes paredes verticales de color amarillento.

Las Sierras de Alhama, Tejeda y Almijara

Diciembre 25th, 2007

Las Sierras de Alhama, Tejeda y Almijara se configuran como un impresionante macizo montañoso que separa las provincias de Málaga y Granada. Para la primera, esta cordillera constituye la espina dorsal de la comarca de la Axarquía: mientras que para la segunda. se convierte en el bello telón de fondo de las fértiles tierras de Alhama, ofreciendo un colorido contraste.

La gran riqueza de este territorio provocó que, en agosto de 1999, se diera luz verde al Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de las Sierras de Alhama, Tejeda y Almijara, paso previo a la definitiva declaración como espacio protegido y su inclusión en la Red de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía (RENPA). Por tanto, el que se ha convertido en el quinto parque natural granadino y en el tercero malagueño supone un importante impulso para frenar la numerosa emigración de los pueblos de la zona debido al incremento de puestos de trabajo que va a motivar esta iniciativa.
Situadas en una posición peninsular casi simétrica con los Picos de Europa con los que guardan cierto parecido, las Sierras de Alhama, Tejeda y Almijara dibujan agudas crestas y profundos valles en el horizonte. Valles que son surcados por juguetones ríos y arroyos, salpicando unas tierras llenas de historia y de leyendas sobre rebeliones, contrabando o resistencia al orden. Muchas de esas historias aún se pueden oir en las poblaciones que abarca el parque: Alhama de Granada. Arenas del Rey, Jayena y Otívar en la provincia de Granada; y Alcaucín, Canillas de Albaida, Canillas de Aceituno, Cómpeta, Frigiliana, Nerja, Salares y Sedella, en la provincia de Málaga.

El olvido en el que han vivido muchos de estos pueblos a lo largo de su historia no ha hecho sino favorecer la conservación de su paisaje, su arquitectura tradicional y sus parajes naturales, algo de lo que ya puede disfrutar el visitante. Rezumando olor morisco y mudéjar, callejuelas, arcos y torreones excelentemente conservados muestran su esplendor enclavados en medio de un auténtico paraíso natural.

A pesar de ser un parque de reciente constitución, ya existe una completa infraestructura para los amantes de la naturaleza que se acercan hasta aquí, ya que, desde hace mucho tiempo numerosos cortijos restaurados de la zona han acogido a un gran número de viajeros que llegaron para participar en cursos de idiomas, de cerámica o, simplemente, para disfrutar de agradables paseos por la sierra.

Naturaleza en estado puro

Diciembre 23rd, 2007

Decir Poniente Granadino es decir naturaleza en estado puro. La zona está jalonada por varios sistemas montañosos y numerosos cursos fluviales, entre los que destaca el río Genil, punto y final de muchos ríos y arroyos. Circunstancia que, unida a la presencia de la Depresión de Granada, hacen de dicho territorio un mosaico de diferentes paisajes presidido por unas montañas alomadas y valles bien definidos.
 
La zona sur del Poniente es la más escarpada. De hecho, en ella se encuentran las cumbres más altas, como el Pico de La Maroma, dentro de la Sierra de Tejeda-Almijara. Asimismo, en el pueblo de Alhama de Granada, se puede observar sus característicos tajos de más de dos kilómetros. Y aprovechando la difícil orografía, el embalse de los Bermejales se ha configurado como uno de los mayores recursos hidrográficos del Poniente.
 
Por su parte, la zona centro se configura como transición entre la montaña y la vega. Aquí, encontramos la Sierra de Loja, formada por un conjunto calizo en el que se encuentra el karst más completo de la provincia. Buena muestra de ello es el impresionante Polje de Zafarraya. No muy lejos de aquí, el bosque mediterráneo se hace realidad en la Dehesa de los Montes y Fuente Camacho, dentro del término municipal de Loja, al este del cual podemos localizar el enclave de los Infiernos Altos y su cascada de la Cola de Caballo.
 
Finalmente, la zona norte es mucho menos montañosa, destacando las suaves lomas pobladas de vegetación que contrastan cou las extensas campiñas de cereales y olivos. Uno de los lugares de mayor belleza lo encontramos en la Sierra de Parapanda, donde son abundantes las fuentes y los extensos pinares. Desde aquí, no es muy difícil avistar el perfil de Montefrío, donde se encuentra la llamada Peña de los Gitanos, lugar elegido por el hombre durante el Neolítico para asentarse y realizar sus enterramientos.

Diez Razones para Visitar el Poniente Granadino

Diciembre 4th, 2007

1.- El Poniente Granadino es un espacio turístico novedoso, muy lejos de la progresiva saturación de otros destinos de similares características.
2.- Es muy accesible desde cualquier punto de Andalucía, permitiendo a sus visitantes conocer este territorio y un buen número de localizaciones del resto de la geografía andaluza (Granada Sevilla, Córdoba, Sierra Nevada, Subbética Cordobesa…) mediante circuitos de ida y vuelta en el mismo día.
3.- Su geografía da cabida a cinco localidades dotadas de conjuntos monumentales de primer orden (Alhama de Granada, Íllora, Loja, Moclín y Montefrío), además de un parque arqueológico de extraordinario valor ambiental y cultural (la Peña de los Gitanos de Montefrío).
4.- Vegas, campiñas y cumbres serranos conforman el Parque Natural de Alhama, Tejeda y Almijara, asi corno otro espacio pendiente de recibir dicho galardón, las Sierras de Laja, Chanzas, Parapanda, Marqués. Conozca la transparencia de sus ríos y pantanos modelando el relieve.
5.- La red de comunicaciones terrestres del Poniente Granadino es una de las más completas de su entorno, destacando la Autovía A-92 y la línea férrea Granada-Sevilla. Además, los aeropuertos de Málaga y Granada se encuentran a muy pocos kilómetros.
6.- El Poniente dispone de una completa oferta de alojamiento, con opciones que van desde las cinco estrellas gran lujo hasta la más modestas pensiones, pasando por el segmento de las tres y dos estrellas, además de hoteles-balneario, campings, casas rurales, etc.
7.- La gastronomía permite degustar platos exclusivos de cocina tradicional y diversas alternativas de exquisita cocina internacional y de autor, sin olvidar las posibilidades de tapeo. Las truchas o los esturiones de Riofrío (en Loja), el espárrago verde-morado de Huétor Tálar, el vino de Alhama y los quesos de cabra de Montefrío, Jayena y Jatar son especialidades de la zona.
8.- Algunas de las celebracíones culturales y festivas del Poníente gozan ya de una tradición y un prestigio reconocido: la Romería del Cristo del Paño de Moclín, la Semana Santa o el Festival Internacional de teatro de calle y animación “Va de calle” de Loja, el Festival Internacional de música “Parapanda Folk” de Íllora, el Carnaval o el Festival de la Canción de Andalucía de Alhama de Granada.
9.- El turismo activo está muy diversificado, con actividades como la pesca de la trucha, el excursionismo en pollino, los itinerarios en camión 4×4, el cicloturísmo, las actividades de agua en el embalse de los Bermejales.
10.- Un vínculo común une estos pueblos: con Granada, la historia; con Málaga, el Pico de la Maroma, techo geográfico, y el río Guadalhorce, cordón umbilical entre el Puerto de los Alazares y la capital de la provincia.

El Poniente Granadino a lo largo de los siglos

Diciembre 1st, 2007

Lugar de paso obligado, el Poniente Granadino se localiza en la zona más occidental de la provincia de Granada, en una gran cuenca de orientación norte-sur delimitada por los montos Occidentales, hacia Córdoba y Jaén, y por las Sierras de Alhama, Tejeda y Almijara hacia Málaga.
 
La presencia del hombre en estas tierras desde antaño, ha contribuido a añadir al valor natural de su entorno, un valor histórico-cultural que se hace palpable con la sola presencia en estas tierras. Ejemplos como las necrópolis megalíticas de Loja y Montefrio o las pinturas rupestres de Moclín evidencian la presencia humana desde el Paleolitico Inferior. A partir de ese momento, la ocupación del territorio será constante, tal como muestran los restos arqueológicos de Sierra Martilla, la Peña de Los Gitanos o Tózar. Destaca, sin embargo, un periodo histórico, el de la ocupación musulmana, que, más que legarnos ejemplos puntuales, nos dejará la actual imagen del territorio: un conjunto de blancos pueblos situados en lugares elevados cuya laberíntica trama urbana se dispone en torno a un castillo o alcazaba. Muy interesantes resultarán las visitas a pueblos como Alhama, Loja, Montefrío o Moclín donde el visitante podrá comprobar in situ la belleza y el encanto de todo ello. Tampoco el campo quedará libre de la presencia islámica, pues aún hoy permanece salpicado por un conjunto de torres vigía y atalayas que formaron parte del conjunto defensivo de la que fue la última frontera de al-Andalus.

Con la reconquista cristiana llegarán, entre otras cosas, una nueva religión, una nueva lengua y también un nuevo arte, el del Renacimiento y aún el del Gótico, que se impondrán sobre el vencido tal como muestran las iglesias de la Encarnación de Alhama, la de San Gabriel de Loja, la de la Encarnación de Íllora, la de la Villa de Montefrío o la de la Encarnación de Moclín. Estas, ahora en su interior, dan prueba a su vez, de unos siglos (XVII y XVIII) en los que la fe católica se impuso, creando grandes obras para el interior de los templos.

El siglo XIX y las tendencias que trajo consigo la Ilustración supondrán un nuevo cambio para el Poniente: el urbanismo y la estética pasan por la criba de la razón y la lógica. La oportunidad de reconstruir Arenas del Rey hará posible su plasmación: una trama urbana reticular y unas viviendas adaptadas a las ideas de higiene y comodidad. Desde aquí en adelante, el Poniente Granadino no ha dejado de cambiar, evolucionando y mejorando tal como marcan los tiempos, pero sin abandonar un medio eminentemente rural al que, tal como podrá verse con un paseo por sus campos, se ha adaptado a la perfección.